Hace un tiempo que me ronda la cabeza volver a escribir, de una forma menos intimista que antes, quizás, aprovechando las nuevas tecnologías. Hoy, de pronto, he encontrado esta aplicación (y si, todos pueden pensar en lo rutinario de mi navegación si no conocía Blogger, sin desviarse en exceso de la realidad) y me he lanzado a la creación de un espacio: crear la cuenta, buscar un nombre, escoger un fondo, elegir un tipo de letra,... (más adelante, ya exploraré las diferentes opciones y diseños, pero ahora me siento más centrada en la funcionalidad del espacio que en su estética)
¡Listo! Tenemos una base. Ahora sólo hay que pensar en una entrada... y aquí llega la temida página en blanco. No me siento, justo ahora, anímicamente preparada para escribir una entrada densa o profunda; quizás debería probar con algo más cotidiano, con algo próximo, reciente. Y como una llamarada (carente de originalidad, por qué no decirlo) aparece la idea de escribir sobre estrenar este blog.
Click-tack-tack-tack-click... No es una gran entrada, ni un comienzo triunfal, pero es un inicio al que espero darle una continuidad (no una regularidad, porque sería engañarnos pensar que mi dispersión me permitiría, como si de un ejercicio se tratara, escribir una vez al día/mes/año). Así que aquí estarán cada x mis pensamientos reflejados para quien tenga cualquier tipo de interés en seguirlos.
¡Hasta pronto!